A continuación un mapa conceptual sobre los diarios de aprendizaje:


¿Cómo motivar al estudiante a responsabilizarse por su propio proceso de aprendizaje?
Al mejor estilo del hombre orquesta, muchos profesores tratamos de cargar sobre nuestros hombros, cuanta herramienta encontramos para que la materia que estamos impartiendo entre en las cabezas de nuestros estudiantes y se quede ahí.
Pasamos de diapositivas a mapas mentales dibujados en la pizarra, de videos a exposiciones y a veces, al final del curso, quedamos con la sensación de que ellos pasaron por el curso pero el curso no pasó por ellos. ¿No será que estamos centrando el proceso educativo en nosotros mismos y no permitimos a los educandos tomar las riendas de su propio proceso de aprendizaje?
No estoy criticando los esfuerzos de los docentes que tratan de hacer sus clases interesantes; de hecho considero indispensable que las clases se ajusten a la era de interacción que vivimos. Lo que propongo es que seamos menos protagonistas y dejemos que sean ellos quienes tomen las riendas de su propia educación.
Deberíamos empezar por dar más énfasis a los objetivos, tanto los del curso como los de cada clase. Un hombre se acercó a dos albañiles y les preguntó que hacían, el primero contestó que estaba poniendo ladrillos, ¿no lo ve?, el segundo respondió que hacía una tarea importantísima, ayudaba a construir la catedral de su pueblo. Si nuestros muchachos y muchachas conocen el fin práctico por el cual aprenden no solo lo harán motivados sino que tendrán las herramientas para evaluar si lo su nivel de aprendizaje se ajusta a ese fin.
En relación también con los objetivos, deberíamos permitirles definir sus propias metas, no imponer solo las nuestras o las dictadas por la cátedra, sino que basados en un objetivo general puedan definir objetivos derivados de este que se ajusten a sus necesidades individuales.
Otro punto importante es la autoevaluación. María Ampararo Cataluyud de la Universidad de Valencia comenta al respecto “La autoevaluación es la estrategia por excelencia para educar en la responsabilidad y para aprender a valorar, criticar y a reflexionar sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje individual realizado por el discente”. En su artículo la misma autora propone herramientas como los blocs de autoevaluación, hojas de plan semanales, portafolios diarios del estudiante.
Las actividades por su lado deben implicar un reto para los discentes que los motive a investigar, a ir un poco más allá de lo que se ve en la clase. El sitio Web Eduteca sugiere “desarrollar tareas que van más allá de la repetición y promuevan el pensamiento de orden superior; involucrando a los estudiantes en la solución de problemas, en la creatividad, el diseño, y el raciocinio” y sugiere que esas tareas involucren la investigación, el análisis y la producción creativa.
Estas tres sugerencias: objetivos claros y personalizados, autoevaluación y actividades que reten al estudiante son solo una pincelada de lo que podríamos hacer para dejar de tocar nosotros mismos todos los instrumentos y entregarle a los alumnos el control de su educación.
¿Qué otras actividades o metodologías proponen para cumplir este objetivo?
Calatayud Salom, María Amparo (2008) Educaweb.com.
La autoevaluación como estrategia de aprendizaje para atender a la diversidad. Recuperado el 5 de junio del 2011 de
http://www.educaweb.com/noticia/2008/01/28/autoevaluacion-como-estrategia-aprendizaje-atender-diversidad-12752.html